lunes, 13 de julio de 2015

Telegeriatría, una de las ramas de la telemedicina con mayor proyección de futuro y negocio en España

telegeriatria
El concepto de la telegeriatría no es sino la aplicación de la teleasistencia y la telemedicina a personas de la tercera edad. Según los analistas la telegeriatría será uno de los sectores dentro de la telemedicina con mayor futuro debido a una realidad estadística, el número de personas de más de 65 años aumenta día a día.
En la actualidad hay más personas mayores de 65 años que menores de 16 años y los datos predicen un envejecimiento de la población aún mayor. A este dato hay que sumarle que casi el 75% de los mayores de 65 años sufren dos o más patologías crónicas y prevé que en el año 2030 la incidencia de enfermedades crónicas en este segmento de la población será el doble de la actual.
Es debido a estos datos que los analistas estén alertando sobre la necesidad de cambios en el actual modelo del Sistema Sanitario español, según se ha estimado, el 80% de las consultas de los médicos de atención primaria estarán asociadas con alguna condición crónica y más del 60% de las camas hospitalarias ocupadas por este tipo de pacientes.
Ante estos datos cada día tiene más importancia la llamada telegeriatría, una solución que no debe ser vista como una merma en la calidad del servicio prestado al paciente mayor. Todo lo contrario, la telegeriatría ofrece muchos beneficios para el paciente.
telegeriatria mayores
Gracias a la telemonitorización se consigue disminuir de forma sustancial los ingresos hospitalarios innecesarios o las visitas al centro de salud. La posibilidad de telemonitorizar a distancia ciertas constantes vitales como la tensión arterial, la frecuencia respiratoria o el electrocardiograma es una realidad hoy en día para muchos pacientes que evitan desplazamientos innecesarios.
También se ha estudiado los efectos beneficiosos de la telemonitorización sobre la concepción que tiene el paciente de su enfermedad al tener que realizar el propio paciente la toma de mediciones.
La importancia de la teleasistencia entre las personas de avanzada edad es innegable ya que aumenta la seguridad de estas personas y les posibilitan una vida digna en sus hogares o fuera de ellos con la teleasistencia móvil.

Así pues, la telegeriatría se presenta como una de formas de la telemedicina con mayor proyección de futuro.

martes, 7 de julio de 2015

La Teleasistencia de Segunda Generación cada vez más cerca

teleasistencia ii generacion
Por Teleasistencia de Segunda Generación entendemos un sistema asistencial en los hogares dirigido a la reducción de accidentes y a la mejora de la autonomía y seguridad de los usuarios. 

Es decir, un sistema que combina la tradicional teleasistencia domiciliaria con distintos sensores como detectores de humos, gas, caídas, presencia… etc. 

Con el objetivo de comprobar si la Teleasistencia de Segunda Generación disminuye realmente la morbilidad, así como las consecuencias económicas y sociales de los accidentes domésticos, Cruz Roja Española ha realizado un detallado estudio con la colaboración del Instituto de Salud Carlos III, el apoyo de la Fundación Vodafone España y el asesoramiento de la Dirección General de Salud Pública y Sanidad Exterior del Ministerio de Sanidad, Política Social e Igualdad. 

El resultado de este estudio pone de manifiesto que la Teleasistencia de Segunda Generación consigue una mejora en la calidad de vida de los cuidadores familiares y reduce la necesidad de asistencia personal a domicilio y la utilización de recursos sociales, así como los ingresos hospitalarios no programados o en residencias asistidas. 

El estudio se ha realizado durante 18 meses con usuarios del servicio de teleasistencia de Cruz Roja y ha contado con la participación de más de 3000 personas y los resultados indican una mejora en la tasa de accidentalidad (reducción de accidentes, menos daños), menor mortalidad, prolongación de la vida en el domicilio habitual, mejor percepción de los familiares acerca del cuidado y mejoras en el seguimiento y control de los usuarios. 

Se puede acceder al estudio completo en este enlace: Proyecto sistema asistencial en hogares de personas mayores y/o dependientes basado en las nuevas tecnologías: Teleasistencia II Generación

martes, 30 de junio de 2015

Los beneficios de la telemonitorización del paciente

telemonitorizacion
La telemonitorización del paciente surge con el objetivo de acortar su estancia hospitalaria y evitar las rehospitalizaciones. Así, la telemonitorización se convierte en un valioso aliado al poder realizar el seguimiento del paciente en el domicilio y así evitar que el paciente acudiera de forma reiterada al hospital o centro médico. 

La mayoría de los estudios realizados sobre la telemonitorización han demostrado que este objetivo se ha alcanzado de forma satisfactoria e incluso se ha llegado a optimizar la inversión que requiere la telemonitorización, es decir, el coste del programa de telemonitorización se recupera evitando costes de hospitalización. 

Incluso diferentes estudios sobre la telemonitorización en pacientes crónicos añaden beneficios como la mejora de la calidad de vida del paciente con traslados innecesarios o la mejor adherencia del paciente crónico al tratamiento. 

Entre los beneficios de la telemonitorización se debe añadir un elemento poco estudiado, el aumento del tiempo que el profesional sanitario pasa con cada paciente. 

La telemonitorización puede aumentar este tiempo de forma significativa ya que el personal sanitario debe dedicar tiempo observando los datos enviados por la telemonitorización e interactuando con el paciente gracias a los modernos dispositivos de telemonitorización que permiten la videoconferencia. 

La telemonitorización es ya una realidad en algunos mercados como el norteamericano en el que se calcula que hay tres millones de pacientes telemonitorizados y dos millones de americanos tienen en sus casas algún terminal de telemedicina que permite la telemonitorización de sus constantes vitales. 

La más extendida es la telemonitorización del funcionamiento del corazón, lo cual hace de la enfermedad cardíaca la más telemonitorizada. 

La existencia de dispositivos de telemedicina como TeleMedCare permite agrupar las mediciones de constantes vitales en varios sensores conectados, por ejemplo las balanzas, el glucómetro, el pulsímetro, etc. 

Una necesidad en determinadas cronicidades o en colectivos como las personas mayores y dependiente que suelen necesitar un enfoque pluripatológico.

lunes, 22 de junio de 2015

Los servicios de teleasistencia informan a sus usuarios de la llegada de las altas temperaturas

usuarios teleasistencia
Medidas generales ante las altas temperaturas, se recomienda beber mucha agua y zumos de fruta, evitar las comidas calientes y las bebidas alcohólicas, refrescarse a menudo, vestir con ropa ligera que no sea ajustada y preferentemente de algodón y colores claros y usar calzado cómodo y transpirable. 

Como es habitual con la entrada del verano, los diferentes servicios de teleasistencia realizan campañas especiales para sensibilizar a sus usuarios sobre las altas temperaturas. Hay que recordar que uno de los colectivos más vulnerables ante las altas temperaturas es el de las personas mayores de 80 años y, sobre todo, si viven solas o tienen problemas de discapacidad. 

Con carácter general se dan recomendaciones a los usuarios de la teleasistencia para evitar o reducir el impacto del calor sobre la salud. Estas recomendaciones se proporcionan desde la central de atención a los usuarios y en la mayoría de los casos también se visita al colectivo de riesgo y se entregan a modo de folleto las recomendaciones más importantes. 

Recomendaciones como evitar realizar actividades en el exterior entre las 12:00 y las 17:00 horas, llevar sombrero o gorra, gafas de sol y un abanico, buscar la sombra, y evitar los transportes muy llenos y sin aire acondicionado. 

En el hogar bajar las persianas y los toldos en las horas de sol y abrir las ventanas y subir persianas al atardecer, en las horas más calurosas se recomienda no utilizar aparatos que despidan calor, como una plancha o un horno y especialmente no realizar esfuerzos físicos. 

Si se percibe cualquiera síntoma como sequedad de mucosas y piel, disminución de la orina y estreñimiento, dolor de cabeza intenso, piel caliente roja y seca, temperatura corporal demasiado alta o baja, mareo nauseas o vómitos y debilidad debe activar el botón de teleasistencia y comunicarse con la central de atención al usuario lo antes posible. 

Muy importante es no desprenderse del colgante de teleasistencia en ningún momento, incluso en la ducha o durmiendo. 

El golpe de calor se produce cuando el cuerpo humano supera los 41 grados, temperatura superior al mecanismo de regulación térmica de que disponemos, produciendo una situación en la que el organismo ya no responde a las altas temperaturas, pudiendo tener graves repercusiones que incluso pueden producir un colapso orgánico irreversible.

lunes, 15 de junio de 2015

Innovación en teleasistencia también en las aulas

teleasistencia
Pedro Paterna, Mikel Goenaga y Roberto San Ceferino, alumnos del centro de Formación Profesional Usurbilgo Lanbide Eskola, han ideado crear un dispositivo de teleasistencia que también sirva para personas inconscientes. 

Este proyecto ha sido una de las seis seleccionadas por la Fundación Repsol dentro de su proyecto denominado Innovación Energética en la FP. El programa, cuya primera edición se aplica este año de forma piloto, pretende impulsar el papel de los centros de este tipo de estudios como espacios de innovación e investigación mediante el respaldo a proyectos desarrollados por alumnos o titulados de grados superiores de FP. 

La idea de este dispositivo de teleasistencia es activarse automáticamente si la persona que lo porta sufre un desmayo o algún accidente que le impide apretar el botón de pánico. Aunque existen otros dispositivos que ofrecen una funcionalidad parecida, por ejemplo terminales de teleasistencia móvil con acelerómetros que interpretan una posible caída del usuario, el detector de caídas no es habitual en el dispositivo de teleasistencia tradicional. 

La idea de estos estudiantes es crear un dispositivo a prueba de desmayos. Diseñar una “medalla” de teleasistencia domiciliaria pero provista de un acelerómetro y un pulsómetro. El primero mide las fuerzas de la gravedad y detecta cualquier caída al suelo. El segundo percibe descensos o subidas bruscos de la tensión arterial. Al detectar cualquier cambio brusco en la velocidad o en el pulso se envía automáticamente una alarma a la central de atención al usuario. 

Ahora queda un largo camino para que estos estudiantes puedan plasmar en un producto comercializable una buena idea.

martes, 9 de junio de 2015

La telemedicina no es un concepto futurista sino un medio diferente y actual de interacción entre el paciente y el médico


telemedicina
La telemedicina  cada vez da más de qué hablar. Para muchos, aferrados a los métodos tradicionalistas, la sociedad aún no está preparada para explotar la telemedicina y la conciben como una práctica incipiente que se aplicará en el futuro lejano.
Sin embrago, la realidad es que la telemedicina no es un concepto futurista sino un medio diferente y actual de interacción entre el paciente y el médico.
Las Tecnologías de la Información y la Comunicación  (TIC) se han internado en la vida cotidiana y en el mundo de la salud con más fuerza que nunca; estas herramientas han conseguido que el ejercicio de la medicina sea más creativo y eficiente.
La telemedicina ahora se entiende como un sistema organizativo de la profesión médica que evita desplazamientos innecesarios, disminuye los tiempos de espera en la atención, posibilita el diagnóstico y tratamiento a distancia, hace posible la teleconsulta, la telecirugía, la teleasistencia y, por supuesto, la telemonitorización, al apoyar la vigilancia de forma remota de los parámetros fisiológicos y biométricos de un paciente.
Además, la telemedicina promueve la igualdad al permitir que toda la población tenga acceso a los servicios de salud, sin importar su ubicación geográfica.
En Europa existe un  debate entre las administraciones públicas y el sector empresarial respecto a una instauración definitiva y formalizada de estos recursos en la práctica médica cotidiana y en el reconocimiento de sus beneficios tanto en materia de optimización de costes como de aumento de calidad en la atención. Este debate, en buena medida se debe a la falta de apertura a la innovación y al miedo a romper esquemas y cambiar lo establecido.
Pero mientras estas instancias se ponen de acuerdo, la telemedicina no espera; al margen de acuerdos, esta nueva forma de ejercer la medicina ya se ha colado en el sistema de salud y además son cada vez más las empresas dedicadas al diseño y producción de dispositivos electromédicos y aplicaciones que apoyan la telemedicina.
telemedicinaEl campo de telemonitorización es un buen ejemplo de la innegable utilidad de la telemedicina. En Europa, diferentes  pilotos de telemonitorización de crónicos han puesto de manifiesto las bondades de la telemedicina, entre los que se destacan la reducción en hasta un 50% en visitas a atención primaria, la reducción de tiempos en la toma de decisiones de los profesionales y la fácil accesibilidad de los datos, al poder consultar de forma online desde cualquier punto y a cualquier hora los resultados de pruebas o medición de parámetros de sus pacientes y la posibilidad de tener conferencias telefónicas, estrechando así la relación médico-paciente, sin descuidar un factor primordial de la práctica médica: el factor humano.
También muchas residencias de personas mayores han adoptado la telemedicina como parte de su ejercicio cotidiano, en muchas de ellas, los pacientes, en vez de acudir a sus centros de salud a extracciones sanguíneas, radiografías u otras pruebas son atendidos en su misma residencia y los valores de sus parámetros médicos son enviados online a sus hospitales desde donde se valoran en remoto, de forma conjunta, el diagnóstico y la medicación, agilizando significativamente los procesos de atención, sin causarle mayores trastornos al paciente.
eSalud
Según la última encuesta del Eurobarómetro del uso de herramientas de e‐Salud, el 66% de los profesionales europeos utilizan las herramientas para obtener resultados de las pruebas de los laboratorios por vía electrónica. El 17% de los profesionales lo utiliza para la prescripción médica electrónica, seguido por un 36% de los dispositivos de control, que monitorizan los signos vitales del paciente a través de Internet.
El Eurobarómetro además estima que las aplicaciones de comunicación en la atención primaria y servicios de urgencia son uno de los campos con mayor potencial económico a nivel mundial, junto con el acceso a zonas remotas y aisladas.
Ya no hay marcha atrás, la medicina y la tecnología no avanzan de forma independiente, todo lo contrario, el desarrollo de la medicina y sus técnicas se valen de la tecnología y en ella se apoyan para garantizar un avance continuo que ofrezca más posibilidades de curar patologías y más oportunidades de elevar la calidad de vida de las personas, fin último de la medicina.
Ahora lo que toca es que las empresas dedicadas a la producción de equipos de telemedicina conozcan a fondo las necesidades reales de los pacientes crónicos y no crónicos y se dediquen al diseño de dispositivos y aplicaciones serios que respondan de forma óptima a dichas necesidades y contribuyan al seguimiento y prevención de enfermedades y por ende a la sostenibilidad del sistema de salud.
María de Jesús García Velázquez  – Grupo Neat

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